Vuelve el riego a Colonia Centenario
De regreso: los productores de esta localidad neuquina contarán con un moderno sistema merced al lanzamiento de un Proyecto de Rehabilitación Regional.

Los productores de Colonia Centenario, una localidad ubicada en la margen derecha del Valle Inferior del Río Neuquén, podrán volver a contar con un efectivo sistema de riego en poco tiempo más, merced a la concreción de un Proyecto de Rehabilitación Regional, impulsado por el gobierno neuquino y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagpya) que demandará una inversión total de ocho millones de dólares.
Además de impulsar la recuperación de una zona productiva donde al menos la mitad de las chacras se encuentran actualmente en estado de abandono, esta iniciativa oficial tiene un condimento particular, pues es la primera que se concretará con los recursos manejados por el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap), que destinará en los próximos años unos 350 millones de dólares para diversos proyectos de mejoras estructurales en el sector agropecuario.
El convenio que aprobó la realización y la financiación del proyecto de rehabilitación de Colonia Centenario fue firmado por el gobernador local, Felipe Sapag, y el subsecretario de Producción Agrícola, Ganadera y Forestal de la Sagpya, Jesús Leguiza.
En el caso del proyecto para Colonia Centenario, los trabajos que se llevarán a cabo apuntan a la recuperación del área bajo riego de esa localidad neuquina, unas 3500 hectáreas que se extienden a lo largo de 25 kilómetros, desde el antiguo dique Ballester y hasta poco antes de la confluencia de los ríos Neuquén y Limay.
EN 1929
El sistema de riego fue construido en 1929 y resultó de beneficio para los productores del lugar hasta que, varias décadas después, la puesta en operaciones del complejo hidroeléctrico Planicie Banderita-Cerros Colorados povocó serios cambios en el régimen de escurrimiento de las aguas, con un notable crecimiento del nivel medio del río y el consecuente aumento de la napa freática.
De las 3500 hectáreas que ocupa Colonia Centenario, al menos el 60 por ciento (unas 2100 hectáreas) padecen las consecuencias de este fenómeno y, aun sin resultar anegadas por el ascenso de la napa, "en los últimos quince años se detectó un deterioro marcado y creciente en los niveles de producción de frutas y en su calidad", según explicó Leguiza.
Ya en 1982, en las tierras más comprometidas se habían detectado pérdidas en la producción de alrededor del 50 por ciento.
Por otro lado, como indicio de la merma en la calidad de la fruta que se produce en el lugar, puede señalarse que entre 1972 y 1978 el 76,8 por ciento de las manzanas fueron destinadas a la exportación (lo que indica su buena calidad), pero ese porcentaje bajó hasta 65,3 por ciento en la década del 80.
El plan de trabajo, entonces, apunta a recuperar un correcto drenaje de las aguas a través de la reconstrucción de 13,4 kilómetros del canal principal de regadío, con la extracción de raíces que hoy dificultan la circulación del agua, su revestimiento en hormigón y el perfilado de soleras y taludes donde resulte necesario.
OTRO TRAMO
En otro tramo de ese canal, que abarca unos 11,6 kilómetros, se realizará el tendido de la solera retirando solamente la vegetación.
También está contemplada la reparación o construcción de colectores de drenaje, y la reparación o reemplazo de pequeñas obras de arte en canales secundarios y terciarios del sistema.
Pero el proyecto no se limita a las obras civiles, pues incluye también la conformación de cinco grupos que se ocuparán de transferir tecnología a los productores de la zona -en general dueños de la tierra que trabajan, con un promedio de diez hectáreas por predio, y con escaso nivel de integración vertical- a fin de permitirles una mejor utilización de los recursos hídricos y un efectivo manejo de sus explotaciones.
El beneficio directo de la obra llegará a casi 370 productores que habitan en el lugar, pero sus consecuencias serán mucho mayores, ya que se apunta a recuperar para la actividad frutícola cerca de la mitad de las tierras de la Colonia, hoy desaprovechadas.
"Esperamos que los ingresos de los productores se incrementen como consecuencia del aumento de la productividad de sus cultivos y por el diferencial de precio que obtendrán al mejorar la calidad de sus peras y manzanas", sostuvo Leguiza.
En total, este programa destinará a esta iniciativa 7.805.184 pesos financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y aportes del gobierno local.
El ente responsable de llevar a cabo los trabajos será la Dirección General de Tecnología Agraria del Ministerio de la Producción y el Turismo de Neuquén.
Fuente: La Nación